jueves, 15 de marzo de 2012

El arte y sus ideas

La creación artística implica instinto, pasión y espontaneidad. Pero así también, aun de manera soterrada, existen ideas que se manifiestan en las obras, o bien, que motivan su proyección. De tal modo que, todo creativo esta imbuido por conceptos o paradigmas que se entreveran con su expresividad. Es interesante conocer la manera en la que los genios del arte piensan, y cuales son las directrices interiores que guían los derroteros de su labor. En lo que sigue reflexionaremos en torno a algunas de estas ideas.


Obra externa y obra interna

El célebre arquitecto Antonio Gaudí, consideraba que a los creativos no debía de erigírseles monumento alguno, puesto que ese homenaje ya lo han recibido a través de sus obras. Se trata de una severa afirmación por parte de Gaudí. Los tiempos actuales, por su virtualidad y oropel de luces y proyecciones, resultan proclives a transformar, a ciertos artistas, en una suerte de ídolos masivos. Sin embargo, al final, la verdadera dimensión y valía de una obra, con respecto a su creador, se determina por su capacidad para hacerle sentir- interiormente- el privilegio de plasmar en un discurso propio y original, posibilidades variadas de ser.



Postura distintiva

Muy cercano a Gaudí en su anterior consideración, el polémico dadaísta Marcel Duchamp, afirmó alguna vez que la creación artística era la única actividad por medio de la cual el ser humano se manifiesta como auténtico individuo. La clave de lo que afirma Duchamp, estriba en manejar la contradicción entre expresar algo novedoso, por medio de los lenguajes plásticos tradicionales. Una de las tendencias de la modernidad es la homogenización de los discursos. Lamentablemente, en este proceso se pierde mucho de la singularidad imprescindible para todo ser. Por lo consiguiente, Duchamp trata de subrayar la capacidad de autonomía que tiene el arte, proyectado siempre, de una u otra manera, hacia lo social, pero sin dejar de estar determinado- animado- por la independencia interior de quien lo crea.



Toda obra y su trasfondo

Finalmente, quizás una de las verdades más puras del arte solo pueda ser captada, en su plena rotundidad, desde fuera de él. El famoso Albert Einstein comentó alguna vez que, lo más hermoso que se puede experimentar es el misterio, puesto que tal es el crisol de toda ciencia y arte. Y en efecto, aquel que fue capaz de llegar reflexivamente a los límites del mundo físico, por medio de todos los recursos lógico-científicos, se percató finalmente, que, en cierto punto extremo, ciencia y arte- explicar y comprender-, se vinculan en el crisol silencioso y eterno de la realidad.