martes, 4 de septiembre de 2012

El surrealismo en la pintura

Los pintores surrealistas se valieron de métodos de creación artística, inspirados en conceptos y técnicas del psicoanálisis freudiano.


Se denomina como surrealismo a cierto movimiento artístico y cultural que se gestó en la ciudad de París en la década de 1920. Su objetivo primordial era llevar a cabo una crítica de las formas y perspectivas de crear y comprender el arte. Los artistas vinculados al surrealismo tenían como propósito liberar, por medio de la creación artística, las manifestaciones del subconsciente. El entusiasmo que mostraron estos literatos, poetas y artistas plásticos en su movimiento, los hizo fomentar una polémica manera de vivir.


El iniciador y principal teórico del surrealismo, André Breton, se afanó para establecer un vínculo entre el surrealismo y las investigaciones psicoanalíticas de Sigmund Freud. A pesar de ello, Freud nunca quiso consolidar este nexo. Tal negativa por parte de Freud se entiende mejor si se considera que el inconsciente se define por lo pre-verbal, y el médico austriaco había recibido una formación más cercana a las letras, que a la creación plástica. Por lo anterior, no fue capaz de captar la potencialidad conceptual de las obras de arte no figurativas, o de libre representación, por parte del surrealismo.

Divergencias de forma

Además, Freud no simpatizaba con el anarquismo de Breton y sus compañeros. Pero, no obstante, estos últimos exploraron profundamente las relaciones entre el psicoanálisis y las diferentes expresiones artísticas. Los surrealistas tomaron como punto de inicio la identificación del Ello- el ámbito más hondo de la conciencia, uno de los conceptos fundamentales del psicoanálisis- con el arte de la pintura. Ambos comparten una notable capacidad para la creación de imágenes. Desde esta perspectiva, los surrealistas concibieron dos vías de creación de arte, ambas orientadas hacia la investigación del inconsciente.


Asomándose a lo desconocido

La primera de estas estrategias utilizaba a la pintura como un medio para describir el mundo onírico, esto es, representar pictográficamente las imágenes que colman los sueños. Para ello, los surrealistas se valieron de conceptos psicoanalíticos como el desplazamiento o la condensación. Los discursos gráficos derivados de estas nociones, exponen lógicas que solo tienen cabida en el espacio de los sueños. A este procedimiento se le denominó como asociación incongruente. Ejemplos de obras de arte desarrolladas a partir de la asociación incongruente, las tenemos en las composiciones de Rene Magritte- en donde se combinan diferentes cosas sin una relación definida- o las sugestivas cajas de objetos variados de los surrealistas.


El llamado de las sombras

La segunda estrategia se vale de la pintura para liberar los discursos del inconsciente. A esta forma de arte se le conoce como automatismo. Los creativos orientados al automatismo, se abandonan en la libre manifestación de su interior. Una de las maneras más habituales de realizarlo es pintar apresuradamente y sin pensar en composición alguna, dejando que los trazos, manchas y aspersiones de la pintura expresen la dinámica intuitiva del autor. En el arte de Arshile Gorky, pintor estrechamente vinculado con los surrealistas, principalmente con Breton, se puede observar una derivación estética del automatismo. El automatismo también estaba inspirado en una noción psicoanalítica, y para ser más precisos, en un procedimiento de análisis: el método de asociaciones libres.

En última instancia, el surrealismo hace patente la voluntad manifestadora de lo humano, la cual, desde sus dimensiones secretas, lo más profundo de su ser, y a través de la fantasía y la imaginación liberadas al máximo, se hace comprender.