viernes, 30 de marzo de 2012

Eugène Delacroix: "La barca de Dante"

La representación que hace Delacroix de un episodio de la "Divina Comedia" de Dante Alighieri, nos expresa quizá, un cambio de paradigmas de lo social derivado de la modernidad. Delacroix nos presenta en esta obra una representación de cierto pasaje dantesco, en el canto III de la "Commedia", cuando los poetas, Dante y Virgilio, cruzan en la barca de Caron el río Aqueronte, una de las corrientes que confluyen al Averno. Este dato expresa la relevancia que tenía la literatura, en el romanticismo cultivado por Delacroix.


"La barca de Dante" (1822) es la pintura con la cual el artista francés Eugène Delacroix (1798-1863) hace su presentación en el medio cultural parisino del siglo XIX. El autor hizo llegar el cuadro al Salón de París, tras haberlo finalizado, y fue comprado, finalmente, por el Gobierno galo. Los estudiosos encontraron cierta semejanza entre esta obra y la célebre pintura de Théodore Géricault, La balsa de la Medusa.

Rotunda composición

La proyección estética manejada por Delacroix en "La barca de Dante", tiene apariencia de friso y denota la influencia de Miguel Ángel, en específico, en la musculatura de las almas condenadas. Por lo consiguiente, más que en la plástica de Géricault, es en el arte clásico y del Renacimiento, donde orienta Delacroix por fuentes de inspiración para esta obra genial. Por lo tanto, si bien en "La barca de Dante" Delacroix exhibe una tendencia al clasicismo, su realización se encuentra imbuida de un pathos indudablemente romántico.

Técnica impecable

No obstante su juventud al momento de pintar "La barca de Dante", Delacroix hace gala ya de varios despliegues de técnica, que manifiestan su dedicación estudiosa y su sensibilidad. Sobresale el brío de su manejo del color- por ejemplo en el oscuro fondo que contrasta con la palidez de la carne de las almas condenadas- y la meticulosidad en el plasmado de las gotas de agua al romperse con el oleaje. La fémina desnuda que aparece en la obra, sigue las pautas del arte de Rubens.

Cambio de rumbo

Es de destacar además, la interpretación que hace Delacroix de este famoso episodio dantesco. A diferencia de lo que el propio poema expresa, en la pintura de Delacroix, Alighieri no se muestra temeroso y apocado al transitar por el río infernal. Por el contrario, si bien Virgilio es su guía y lo sostiene, Delacroix ubica a Alighieri al frente de la barca, cual si Dante afrontara las tribulaciones de cualquier destino posible con indeclinable arrojo. Esta interpretación expresa tal vez el cambio de paradigmas acontecido desde los días del poeta florentino, comparado con los tiempos de Delacroix. Esta barca de Caronte, comandada por un Dante decidido, nos refiere quizá a las consecuencias de la Revolución francesa y su liberación sociocultural: desde entonces la modernidad orienta los derroteros de la civilización, la cual, a pesar de todo, avanza. En el fondo, como siempre, Dite en llamas, aguardando.