sábado, 29 de septiembre de 2012

"Divina Comedia" Infierno canto XXI: en la brea hirviente

En el octavo círculo, los poetas hallan a los barateros, quienes padecen sumergidos en brea ardiente, y son vigilados por brutales y maliciosos diablos.



Infierno, octavo círculo, quinto recinto. Dante y Virgilio se encuentran con los barateros, quienes penan sumergidos en brea hirviente. Esto último le brinda al poeta florentino la ocasión propicia para elaborar una minuciosa evocación de los arsenales venecianos. Los diablos centinelas utilizan sus arpones para hundirlos en los condenados que asoman la cabeza de éntrela brea.

En una situación riesgosa, los diablos- llamados “Malasgarras”- enardecidos por la tortura, amenazan a Dante y Virgilio, pero este último, logra imponerse a ellos. No obstante, al final, el líder de los diablos, Malacola, les prepara una trampa a los viajeros dándoles referencias falaces acerca de la ruta a seguir en el Infierno.

Expresividad al límite

En este canto y en el siguiente, Dante utiliza un estilo expresivo voluntariamente áspero, rudimentario y barriobajero. Los diablos guardianes de esta fosa quinta son engendros de baja categoría, negros y provistos de horcas, tal y como los imaginaban las clases populares de los tiempos de Dante. En ello se corresponden con la poca monta de los barateros, a quienes castigan. Los nombres de los diablos son grotescos, groseros y chuscos, y son invención total de Dante. Este detalle y la escatología abundante en esta parte de la Commedia, ha consternado a los estudiosos puristas del poeta florentino.



Engaño diabólico

En un pasaje que luego revelará su verdadero sentido, engañoso y traicionero, el jefe de los diablos, Malacola, habla acerca de cierto puente infernal arruinado por el descenso de Cristo a estos lugares de condena- descenso que según leyendas medievales, llevó a cabo para rescatar a varios patriarcas bíblicos y luego llevarlos al cielo-. Pero no solo miente Malacola en ese aspecto, sino también en el consejo que les da a los poetas para que tomen una ruta alternativa que posteriormente se comprobará como intransitable. Todo forma parte de un ardid de los diablos para perder a Dante y a su maestro.

Fecha insigne

En lo que no miente el diablo Malacola, es en su cuenta acerca de cuándo ocurrió el descenso de Jesucristo a los Infiernos. Este evento, que ocasionó el derrumbe de los puentes de la sexta fosa, de acuerdo a Malacola, ocurrió hace 1266 años. Si a este número se le añade, de acuerdo a los registros medievales, los 34 años de vida de Jesús, se obtiene un total de 1300 años, es decir, justo el año en donde ocurren, dentro de la obra, los acontecimientos versados en la Divina Comedia.