miércoles, 26 de septiembre de 2012

"Divina Comedia" Infierno canto XI: las formas del mal

Mientras los poetas transitan hacia el séptimo círculo del Infierno, el de los violentos, Virgilio le explica a Dante aspectos de la topografía de Dite.



Canto de transición, aunque no por ello deja de resultar interesante. Todavía en el sexto círculo del Infierno, el de los instigadores de herejías, en ruta hacia el siguiente círculo, los poetas contemplan la tumba del célebre papa Anastacio II. Luego Virgilio diserta acerca de la topografía de las regiones infernales. Dante interroga a su maestro y aclara sus dudas sobre del tema. Mientras tanto, el cielo tenebroso augura el final de la noche y un pedregal en declive anuncia el arribo a la siguiente escala del averno.



El Infierno, en su arquitectura, denota una gran intencionalidad, misma que se hace patente gracias a los comentarios que hace Virgilio a Dante durante esta etapa de su marcha. Luego de la intensidad de la entrada a Dite, este episodio parece ser una pausa para proseguir con lo más impresionante del Infierno dantesco.

Ámbitos de perdición

Luego del “vestíbulo” que forma, en cierto modo, el sexto círculo, el de los instigadores de herejías, siguen los tres círculos que integran, en sí, la ciudad de Dite. El séptimo círculo es el de los violentos, está dividido en tres recintos; el octavo círculo, el de la malicia, incluye diez áreas distintas; y el noveno círculo, el de la traición, comprende cuatro recintos. Con respecto al séptimo círculo, el de los violentos, se encuentra ocupado por los violentos contra el prójimo, los violentos contra sí mismos y finalmente, los violentos contra el Creador, el arte y la naturaleza.


Facetas del engaño

Dante, a través de Virgilio, hace la distinción de dos clases de fraude. Los que se realizan sobre otras personas sin atentar a la confianza de la que uno ha sido depositario, y otra, en donde sí se quebranta esta confianza o promesa de lealtad. Al último caso corresponden los fraudes realizados en contra de amigos y familiares. Esto puede ser calificado de traición, es decir, la falta más grave a los ojos de Dios. Precisamente, la traición se castiga, de acuerdo a la topografía del Infierno en la Commedia, en el noveno círculo, el cual tiene cuatro recintos, nombrados como Caína, Antenora, Tolomea y Judesca. En el primero se tortura a los que traicionaron a sus propios familiares, en el segundo, a los traidores de su patria. El tercero es para quienes cometieron traición sobre sus huéspedes, y finalmente, el cuarto, la región más profunda del infierno, es en donde se castiga a los que traicionaron a la majestad humana o divina.