jueves, 27 de septiembre de 2012

"Divina Comedia" Infierno canto XV: inesperado encuentro

Los poetas transitan por el séptimo círculo. Allí, con los sodomitas, los cuales deambulan eternamente bajo la lluvia de fuego, hallan a Brunetto Latini.


Mientras transitan por el séptimo círculo del Infierno, en su tercer recinto, Dante y Virgilio hallan a un grupo de almas, caminando en círculos bajo la lluvia de fuego que los atormenta. Se trata de los violentos contra la naturaleza, los sodomitas.

Sorpresivamente, en una de estas almas, Dante reconoce al sabio Brunetto Latini. Alighieri entabla un respetuoso coloquio con Latini, acerca del castigo de este último, el viaje de Alighieri, la decadencia política de Florencia, la gloria literaria que le aguarda al poeta florentino, y, de nueva cuenta, augurios de su doloroso destierro. Los poetas además encuentran en este grupo de pecadores a clérigos y académicos como Prisciano, Francesco d'Accorso y Andrea de Mozzi.


En este canto se presentan interesantes cuestiones con respecto a la psicología dantesca. Aquí comentaremos dos de ellas. La primera acerca de Brunetto Latini, y la segunda, con referencia a la sensibilidad manejada por Dante con sus propias creaciones.

Enigmática condena

Brunetto Latini (1220-1294) nació en Florencia y ejerció, durante su vida, variados cargos: notario, embajador, canciller, etc. Pero, sobre todo, Latini destacó por su intelecto y creatividad: fue un verdadero sabio del Primer Renacimiento. Escribió una enciclopedia histórico-científica y desarrolló una entusiasta divulgación de los clásicos greco-latinos. Y si bien, literariamente, Alighieri no lo tomó como maestro, siempre admiró su voluntad reflexiva y fomentadora de la cultura. Por ello, de acuerdo a este respeto demostrado por Dante a Latini, y la falta de documentos y testimonios escritos relacionados con el pecado que lo distingue en esta parte del Infierno, la razón por la cual Dante decidió ubicarlo allí, permanece en el misterio.


Tacto poético

Cuando, en esta parte de la Commedia, Brunetto Latini reconoce a Dante, le saluda amistosamente. El poeta florentino inclina la cabeza en señal de cortesía ante su ilustre conocido. A continuación, el condenado le pregunta a Dante acerca de quién es el que lo acompaña en su ruta por el Infierno. Y es cuando Alighieri responde “Ayer mañana, para más detalle, eché pié atrás, cuando en la angustia aquella, este vino a traerme buena suerte” (vv. 52-54). Vale la pena observar cómo Dante no menciona el nombre de Virgilio, sino que utiliza el pronombre “este”, como una deferencia a Latini, para no humillarlo al hacerle ver que Alighieri ha tomado como maestro a un poeta muy superior, es decir, Virgilio, mismo que lo conducirá hasta la hermosa Beatriz. Además, de Latini, Dante solo da el tratamiento respetuoso de “vos” en el Infierno, a Cavalcante y Farinata.