miércoles, 26 de septiembre de 2012

"Divina Comedia" Infierno canto XII: el Minotauro


En el séptimo círculo infernal, los poetas superan al Minotauro y llegan al Flegetonte, río de sangre vigilado por centauros, en donde penan los violentos.


En el séptimo círculo del Infierno, el de los violentos, Dante y Virgilio transitan a través del primer recinto. Allí se enfrentan al Minotauro, quien los amenaza, pero al cual Virgilio contiene con grandes voces. Luego atraviesan un terreno sumamente accidentado, y Dante escucha, por parte de su guía, la explicación del por qué se halla en esas condiciones: el terremoto que ocasionó Jesucristo, cuando descendió al Infierno, en cierta ocasión, para rescatar a algunos patriarcas bíblicos.



Los poetas, poco después, llegan al Flegetonte, río de sangre, en donde unos centauros les impiden el paso. Virgilio habla con ellos y consigue que Quirón, el jefe de estas criaturas, ordene a Neso que los transporte a lomo para superar el río. Mientras avanzan cabalgando sobre Neso, Dante y Virgilio contemplan, sufriendo inmersos en la sangre hirviente del Flegetonte, a las almas de célebres violentos como Alejandro Magno, Dioniso de Siracusa, Pirro, Sexto, Guido de Monfort y otros más.



Extraño híbrido

El Minotauro, de acuerdo a los mitos griegos, era un extraño ser mitad humano y mitad toro. Fue vástago de Pasifae, consorte de Minos, y de un toro sagrado propiedad de Neptuno, del que ella se había enamorado. Para consumar su deseo, y engañar al toro, Pasifae se había introducido en una vaca de madera, artilugio que había construido para ella, Dédalo, el famoso inventor de Creta. Al estar en el círculo correspondiente a la violencia y la bestialidad, Dante eligió, como guardián, a un adecuado referente: el Minotauro, tan antinatural como los centauros que también allí habitan. Esta criatura permanecía encerrada en el laberinto de Creta, construido también por Dédalo. Se alimentaba del tributo anual de jóvenes, varones y hembras, que debía de rendírsele. Para acabar con esta sangrienta tradición, Teseo, ayudado por la princesa Ariadna, media hermana del Minotauro, y enamorada del héroe, se introdujo en el laberinto, en cuyo centro abatió al hombre-toro.



Seres duales

Los centauros, de igual manera extraídos de los mitos clásicos, eran seres mitad caballo y mitad hombre. Dante los incorporó a su Commedia como símbolos de lo violento y desenfrenado. Ellos son los guardianes del séptimo círculo del Infierno. De entre los centauros famosos que menciona Dante en este canto están, el jefe del grupo, Quirón, el más juicioso de esta bizarra estirpe, quien, por sus conocimientos en medicina, música yastronomía, fue maestro de héroes como Hércules, Jasón, Peleo, Teseo y el bravo Aquiles; y también, Neso, quien al intentar robarse a Deyanira, esposa de Hércules, fue ultimado por el héroe. Sin embargo, este centauro consiguió una postrera venganza al provocar la muerte de Hércules, el cual, a inocentes instancias de Deyanira, se colocó un chaleco humedecido con la sangre venenosa de Neso.