miércoles, 26 de septiembre de 2012

"Divina Comedia" Infierno canto X: amargo presagio

Dante, en el círculo sexto, el de los instigadores de herejías, se encuentra con Epicuro y Farinata degli Uberti quien le anuncia su destierro de Florencia.



En el sexto círculo del Infierno, Dante y Virgilio transitan en el interior de la ciudad de Dite. Allí, en un vasto campo sembrado de sepulcros en llamas, penan los promotores de herejías. De entre los que allí se encuentran, están, el filósofo hedonista Epicuro y sus seguidores, además de Farinata degli Uberti y Cavalcante dei Cavalcanti. Farinata fue miembro del partido gibelino, mismo que expulsó a Dante de Florencia, el segundo, fue padre de Guido Cavalcanti, famoso poeta de los tiempos de Alighieri.

Farinata se levanta de su abierta tumba y habla con Dante con gran altivez. Ambos se enfrascan en una acerba rememoración de sus conflictos en Florencia. Los interrumpe Cavalcanti, otro condenado, este más humilde, y le pregunta a Dante por su hijo. Al final regresa a su tumba desconsolado. Dante prosigue su debate con Farinata hasta el punto en el que este último le anuncia su destierro definitivo de Florencia. Desconsolado, Dante sigue su marcha, pero Virgilio trata de alentarlo recordándole su futuro encuentro con Beatriz.



La condena del placer

Dante sitúa a Epicuro en el círculo de los fomentadores de herejías, no por haberlo hecho él- siendo que nació mucho antes de la llegada de Jesucristo-, sino por haberlas motivado con su doctrina hedonista. Para Epicuro, buscar el placer y evitar el dolor eran los motivos rectores de la existencia. Sin embargo, este afán debía de realizarse de manera racional y sin excesos. Por lo tanto, perseguir la felicidad, como lo intentaron Epicuro, y el propio Dante, uno en lo terreno y otro en lo celestial, es algo puro en sí mismo. El modo en el que esta tentativa se persiga, denigrando o ennobleciendo lo humano- Dite o el Empíreo, Proserpina o Beatriz- es lo que marca la diferencia en el placer.

Funesto augurio

Farinata, demostrando un carácter arrogante y orgulloso, le dice a Dante que su familia, los Uberti, echaron a los Alighieri dos veces de Florencia. En respuesta, el poeta le recuerda que, en ambas ocasiones, su familia pudo retornar a la Toscana a final de cuentas; en cambio, cuando les llegó el turno de ser expulsados a los Uberti, nunca consiguieron volver. Luego de la interrupción de Cavalcanti, Farinata, herido en su orgullo, le anuncia a Dante que, no mostrará Proserpina (la luna) cincuenta veces su faz, antes de que él, Alighieri, experimente en carne propia el destierro y el difícil arte de intentar volver de él.


Dante escribió entre 1304 y 1307 esta parte de la Commedia, luego de haber sido expulsado de Florencia. Por lo tanto, lo que hizo fue incluir en su poema, a manera de amargo presagio- su viaje a ultratumba se supone ocurrido en 1300-, el destierro de su querida ciudad, a la cual nunca regresaría. Un evento que marcaría su vida hasta el final.