lunes, 9 de junio de 2014

El relato fantástico

El relato fantástico parte de la emergencia en el ámbito de lo real, de un evento trasgresor a las leyes del sentido común. Este acontecimiento imposible conmueve los asideros metafísicos de los personajes y del propio lector, quien no puede sino desconfiar de los alcances de su propia cognoscibilidad vital. Estos son algunos célebres exponentes del relato fantástico que, por su enorme calidad, perduran más allá de todo tiempo.


Jan Potocki (1761- 1815). En el inquietante “El manuscrito hallado en Zaragoza”, el escritor polaco Potocki nos lleva a un tortuoso dédalo de aparecidos, espectros y vampíricas presencias. Los muertos de Potocki disfrutan de la vida a través de sus excesos; y los vivos comprenden los límites inquietantes de su finitud existencial, ante la insuficiencia de su posibilidad de ser.

E.T.A Hoffmann (1776-1822). Este literato teutón nos brinda en “La princesa Brambilla” el exquisito relato del actor Giglio, quien cambia a la fantasiosa costurera Giacinta, por seguir a la princesa Brambilla. En sus afanes por alcanzarla, Giglio tiene que enfrentarse a un doble suyo, reflexivo y razonable. Al final Giglio y Brambilla, que no es si no Giacinta, se mudan a disfrutar juntos de su amor a la ciudad de Roma. Alegoría fina, humor y fantasía, en un compendio afortunado de muchas de las más interesantes obsesiones de Hoffmann.

Robert Louis Stevenson (1850-1894). “El extraño caso del doctor Jeckyll y Mr. Hyde” es una poderosa novela que trata de un médico que, ansioso por incrementar su energía vital, se somete a los efectos de una droga que libera en él la obscura personalidad de Mr. Hyde, violento, dominador y sexualmente bestial. Este doble diabólico del Dr. Jeckyll comienza a sembrar el pavor en la neblinosa Londres, con sus crímenes atroces. Al final Jeckyll no puede sino quitarse la vida para detener la pesadilla que ha dejado suelta. Muchas de las preocupaciones del psicoanálisis, están ya bocetadas en esta obra antológica.

Henry James (1843-1916). “Otra vuelta de tuerca”, un clásico relato de fantasmas, que aún produce escalofríos. En una vieja mansión inglesa se han estado sucediendo una cadena de perturbadores acontecimientos. Al parecer, apariciones fantasmagóricas están sucediendo allí, pero solo la institutriz y los niños que cuida, las han presenciado; sin embargo, los niños no quieren hablar de ello. En la interiorización de lo maravilloso, James introduce magistralmente el elemento de la modernidad en el campo de lo fantástico.