viernes, 13 de junio de 2014

La pregunta por la realidad

La educación puede ser comprendida como la transmisión generacional de una perspectiva de realidad. Las instituciones escolares, en última instancia, no son sino ámbitos en donde se comunica una visión del mundo para mantener cohesionadas las estructuras sociales. Pero todo esquema educativo debe partir de un cuestionamiento fundamental, es decir, la pregunta por la realidad.


Posteriormente se explicará a los alumnos el conjunto de respuestas que intentan responder a esta interrogante. Sin embargo, la clave de toda enseñanza, está en proponer esta pregunta de manera abierta y profunda al mismo tiempo.

Cuestión capital

La pregunta acerca de lo que es la realidad, es la más importante de la filosofía, lo cual quiere decir, en cierto sentido, que es la raíz misma del conocimiento. La primera respuesta, la inmediata, es la que afirma que lo real es lo que hay, todo lo que somos, cualquier lugar donde encontramos y lo que podemos llegar a ser como personas. Por supuesto que, el sentido común, nos brinda una referencia de primera mano a través de lo que nos ofrecen los sentidos.

Esta información generalmente deriva en un aprovechamiento práctico. Pero la pregunta por la realidad cuestiona, precisamente, esta imagen que genera el sentido común, tratando de comprender, o bien lo que genera esa impresión, o bien, una visión global de los fenómenos de la realidad. Se han propuesto varias interpretaciones para ello y cada una de ellas, orienta ciertas tendencias pedagógicas.

Educación realista e idealista

La educación, de acuerdo a la respuesta que le dé a la pregunta por la realidad, puede dividirse en realista o idealista. Para la primera tendencia, la mente funge como un espejo en donde la realidad se representa tal y como es. En el caso de una educación idealista, quien percibe en cierto modo construye la realidad de acuerdo a ciertas estructuras o modelos mentales, pero se pondera en esta interpretación, en la universalidad que tienen tales estructuras o paradigmas para la representación del mundo. Esa es la razón por la cual puede ser compartida por todos y enseñada en las instituciones educativas.

Muchas de las formas en las que se educa a la juventud de nuestro tiempo, oscila entre estas dos alternativas de comprender la realidad. Una busca orientar los esfuerzos de vida hacia lo concreto, para construir una sociedad responsable. La otra destaca el papel imprescindible que tiene el entendimiento, para crear nuevas formas de comprender el mundo, de acuerdo a las necesidades de bienestar y felicidad de los seres humanos.