lunes, 9 de junio de 2014

El arte de Eva Hesse

Eva Hesse (1936-1970) fue una escultora adscrita al posminimalismo y especializada en el montaje de instalaciones. Sus obras rebosan de imaginería sexual, interés en comparar lo artesanal frente a lo industrial y el caos frente al orden. Hesse consideraba que sus frágiles obras se perderían con el tiempo, por lo tanto, quien coleccionara sus composiciones se quedaría sin nada. De esta manera comprendía el valor del arte elaborado con materiales no ortodoxos. Como su arte, efímero y único, así fue su vida, puesto que a los 33 años le detectaron un tumor cerebral y falleció un año después.


Por lo consiguiente, la brevedad del existir fue una constante en su plástica, puesto que su familia, de origen judío, escapó de la Alemania Nazi en 1939. No mucho después, su madre, deprimida por el forzoso exilio, se quitó la vida cuando Hesse contaba con tan solo 10 años de edad.


Pero además, la tendencia de Hesse a usar materiales de tipo industrial para desarrollar sus obras no respondía solamente a exponer las limitaciones temporales de lo material. Conviene comentar que su primer estudio, en donde trabajó durante la década de 1960, fue una fábrica vacía. Justo allí fue donde comenzó a elaborar sus creaciones con los materiales que hallaba en los almacenes cercanos.


Por lo tanto, la delgada línea entre las cosas y su ausencia era sólo una de las temáticas del arte de Hesse. Es de resaltar además, que también exponía un sentido del humor extravagante y un sutil erotismo, por medio de la expresividad abierta que le brindaban materiales como tornillos, globos y cuerdas etc. Hesse procuraba alejarse de los cánones tradicionales de belleza, para ponderar la belleza inherente a la propia creación de arte. Materiales nada atractivos como los deshechos industriales le servían a Hesse para ponderar el caos frente al orden, y la posibilidad de vincular lo que en apariencia se mostraba como totalmente opuesto. Nadie como Hesse intentó exponer que quizá lo más valioso del arte no está en las obras, sino en su propio obrar.