domingo, 15 de junio de 2014

Frida Kahlo: el arte de la reinvención de si

Famosa por sus autorretratos estilo naif, la mexicana Frida Kahlo (1907-1954), derivó su arte de pinturas de exvotos, una simbología muy personal y motivos característicos como sangre, colores, vegetación y máscaras.


Kahlo formó parte de un grupo de artistas que se inspiró en el arte indígena prehispánico para escapar del imperialismo cultural de Europa. Obligada por un accidente de autobús a permanecer en cama, inmóvil, durante un largo periodo, Kahlo, se inició en la pintura. Esta talentosa pintora, durante su vida, fue más identificada por ser la esposa del famoso muralista Diego Rivera. No obstante su matrimonio fue muy agitado y ambos creativos sostuvieron diversas relaciones extramaritales, Rivera, por ejemplo, con Cristina Kahlo, hermana de Frida y esta última con el intelectual ruso Lev Trostki.


Las pinturas de Frida fueron muy admiradas- en especial por los surrealistas- por sus temáticas poco ortodoxas. Si bien su producción no superó las 150 obras, Kahlo hizo manifiesta en ellas una fuerte tensión dialéctica entre lo íntimo y lo político. El repertorio visual que Kahlo manejó en sus creaciones, se concretó genialmente en una estética naif de gran mexicanidad. En esta ecléctica propuesta se conciliaban tradiciones y motivos de las vanguardias pictóricas europeas, el arte popular, la mitología azteca, ciertas corrientes filosóficas de Europa, el catolicismo y el comunismo.


En el periodo entre 1926 y 1954, Frida abordó en su pintura temas personales y autobiográficos, en ocasiones muy dolorosos. En estas creaciones abundan las máscaras, los disfraces, las naturalezas muertas y un gran orgullo por su mexicanidad. Un año antes de fallecer se presentó la primera exposición individual dedicada a Kahlo. Desde entonces su importancia no ha hecho más que crecer, por los diversos estudios que sobre su vida y obra se han desarrollado, en especial ponderando su capacidad para reinventarse- y así sublimar una tortuosa existencia, a partir de su original arte-. Su figura como artista -en ciertos aspectos- ha rebasado a la del gran Diego Rivera. La influencia de Kahlo en posteriores artistas ha sido notable, por ejemplo, en Tracey Emin o Cindy Sherman.