lunes, 9 de junio de 2014

Cindy Sherman: la apariencia del vacío

Cindy Sherman (1954) es una fotógrafa y cineasta estadounidense. Es muy conocida por sus autorretratos en donde utiliza originales disfraces, para motivar la reflexión acerca de famosas personalidades, roles en la sociedad y estereotipos sexuales.


Desde de los años 70s del siglo XX, diferentes creativos han utilizado la fotografía como una vía de investigación de la época contemporánea en lo que se refiere a su culto a la imagen. Sherman se ha valido de la manipulación artística, tanto de los modelos fotográficos como de las propias fotografías, para fomentar la reflexión en torno al modo en el que las mujeres son retratadas y captadas en nuestra actualidad.


En sus días de universitaria, Sherman se concentró en la pintura, hasta que su profesor de fotografía la animó a utilizar este medio expresivo. Finalmente, Sherman lo adoptó como su predilecto.


Las fotografías de Sherman generalmente son autorretratos en blanco y negro, y tratan acerca de los estereotipos de femineidad que manejan los medios. Los personajes que evoca están tomados precisamente de la cultura popular, desde fuentes como filmes antiguos programas de televisión y magazines.

Una famosa serie de fotografías de la autoría de Sherman, la muestran protagonizando falsas escenas de cintas famosas y disfrazada de famosas actrices como Marylin Monroe o Sophia Loren. De acuerdo a explicaciones de la propia Sherman, estas fotografías exploran lo falso de los roles sociales y el desprecio del público masculino dominante, al considerar tales imágenes como sexys.


A lo largo de los 80s, Sherman realizó grabados en color de gran formato, ponderando la iluminación y las expresiones de los rostros. En los 90s, en cambio, evocó a figuras de la pintura clásica, que se mostraban grotescas al estar ataviadas con ropas de época.


En las postrimerías de esta misma década, Sherman ensayó con prótesis y maquillaje para representar cuerpos con mutilaciones y reflexionar de esta manera en torno a temas como los desórdenes alimenticios, la demencia y la finitud de la vida.