jueves, 19 de junio de 2014

Encuentran “Talón de Aquiles” de peligrosas bacterias

La OMS ha manifestado que, la resistencia que demuestran peligrosas bacterias a los antibióticos, constituye un problema de salud pública a nivel global. Afortunadamente esto podría cambiar, para bien, en un futuro mediato y podamos decir “adiós”, a las super-bacterias, capaces de resistir a los más potentes antibióticos. Un grupo de investigadores de la Universidad East Anglia, en el Reino Unido, han hallado una especie de “talón de Aquiles”, en los recursos defensivos de las células bacterianas que demuestran más resistencia. 


El anterior descubrimiento abre la vía para la creación de fármacos novedosos que resulten más eficaces frente al ataque de estas bacterias. De acuerdo al estudio mencionado, publicado en la prestigiosa revista “Nature”, tal información evitaría que las bacterias desarrollen resistencia a las medicinas.

Es de vital importancia lograr nulificar las defensas de las bacterias, puesto que, ciertas infecciones habituales, que ya habían sido tratadas y curables durante décadas, recientemente han vuelto a ser mortales. Lo anterior ha sido también subrayado por voceros de la OMS.

Los investigadores en cuestión, analizaron bacterias conocidas como “Gram-negativas”, las cuales se presentan como bastante resistentes a los antibióticos, por una membrana externa impermeable que se ubica en sus células, misma que está formada con lípidos. Tal membrana se desenvuelve como una barrera defensiva contra la acción del sistema inmunológico humano y de los antibióticos más modernos. Así es como logran sobrevivir las bacterias, péro cuando tal membrana logra ser desactivada, las bacterias de tornan vulnerables y finalmente mueren. 

Los científicos involucrados en la investigación, aseguran que, han identificado la mecánica que tienen tales bacterias para transportar los bloques de construcción de esa barrera, denominados como lipopolisacáridos, hacia la superficie exterior de las células bacterianas. Y lo más importante es que, si se les bloquea esa ruta en específico, las bacterias no pueden “armar” su barrera de lípidos y mueren. Los nuevos medicamentos podrían estar orientados en atacar esa barrera de protección alrededor de las bacterias, más que a las mismas bacterias, las cuales serían destruidas por el propio sistema inmunológico humano.