martes, 17 de junio de 2014

La educación y el tiempo

Muchas son las claves que se han propuesto para explicar el fenómeno de la educación. Algunos autores ponderan su papel como motor de la sociedad. Otros, por su parte, hacen hincapié en su mecánica de cohesión ideológica para beneficio de lo instituido.En las líneas siguientes, lo que vamos a subrayar es la importancia metafísica de la educación, como garante de sentido para la civilización y de una vida feliz para las personas.



Tiempo físico: naturaleza

Lo que se propone aquí, es destacar a la educación como una singular humanizacion del tiempo. El tiempo físico es una mentalizacion derivada de la experiencia factica de los fenómenos de la naturaleza. Las actividades de la sociedad, ante el rigor de las leyes de la naturaleza, no pueden sino adecuarse. Tal circunstancia condiciona irremisiblemente las oportunidades de bienestar de los ciudadanos. Sin embargo, es un hecho que, aun con este condicionamiento, la realidad humana ha seguido su desarrollo. La manera en que se ha logrado esto ultimo, es forjando su propio tiempo.

Tiempo humano: cultura

Por medio de la educación  se puede construir una red de vínculos hermeneuticos, de tanta magnitud, como vital sea el empuje de la sociedad que la cultive. Esa es una manera- épica en gran medida-, de forjarse un tiempo libre dentro de inflexible tiempo de la necesidad natural. La cultura es el conjunto de manifestaciones humanas que alcanzan visos de eternidad, paradigmas de trascendencia desplegados al máximo en la conciencia social de los hombres.

Educación como libertad

El tiempo físico es constreñimiento material, el tiempo humano una toma de conciencia de potenciales inherentes. Quien vive sin conocer, no puede sino adaptarse, quien aprende, quien se forma, comprende y modifica su entorno conforme a ciertos fines. Educar es una invitación para liberarse del tiempo como limitación, aprender es aventurarse a delimitar infinitos, transformándolos en horizontes por conquistar. Esa es la tarea mas significativa de las instituciones escolares de nuestro tiempo. No abocarse a la obsecada preservación del status quo, de una exclusiva alternativa de relación con la realidad, sino mas bien, construyendo la libertad metafísica necesaria, para potencializar la experiencia existencial de los seres humanos.

En ultima instancia, no puede detenerse el tiempo, pero sí es alcanzable, por obra de la educación y de la cultura, interpretar de muchas y provechosas maneras, el sentido que ha tenido todo el tiempo anterior al momento presente, el instante mas valioso, nuestro tiempo.