sábado, 14 de junio de 2014

Roy Lichtenstein: el arte y lo cotidiano

Las personas tienen una impresión particular acerca del Pop Art y esa imagen llega asociada, principalmente, a través de las obras de Roy Lichtenstein (1923-1997). Las obras de este pintor estadounidense, célebres por imitar las viñetas de los comics, son tan representativas del Pop Art como las latas de sopa Campbell de Andy Warhol.


El Pop Art surgió simultáneamente en Estados Unidos e Inglaterra, como una tentativa por expresar particularidades de la cultura del consumo. Pocas manifestaciones artísticas reflejaron de manera crítica y original ciertas paradojas de las sociedades modernas. Lo cotidiano de las escenas representadas por Lichtenstein se debe a la proximidad epocal a que nos refieren y además, a su forma tan similar a la utilizada por la publicidad.


El arte de Lichtenstein, como todo el Pop Art, aparece también como una reacción ante el debilitamiento del Expresionismo Abstracto, tendencia imperante desde el final de la Segunda Guerra Mundial, de cara a un público y crítica en busca de manifestaciones frescas y renovadoras. Lichtenstein como muchos otros creativos de su tiempo, le dio la espalda a la abstracción en aras de un naturalismo más vinculado con la realidad social.


Las creaciones de Lichtenstein se basan en anuncios de periódico o las tiras cómicas: exponen con lúdica desenvoltura y distanciamiento un diseño similar al de la publicidad de su tiempo. El éxito de Lichtenstein radica en la descontextualización desengañadora que sus figuras manejan, y el rotundo efecto que producen en el espectador. Nunca antes artista alguno había elevado, con tal genialidad, objetos cotidianos a la categoría de obras de arte. Imágenes características de publicaciones pulp, baratas y corrientes, eran rescatadas por el talento de Lichtenstein para ser exhibidas en las galerías de arte más importantes del mundo.