miércoles, 4 de junio de 2014

Consideraciones sobre el hiperrealismo

Diversos creativos de nuestro tiempo se han sentido atraídos, de alguna u otra manera, por la representación casi fotográfica de la realidad. Y tal grado de perfección técnica y meticulosidad han logrado estos artistas, que surge la interrogante acerca de cuál es su verdadera intención con esta tendencia.

Escultura elaborada por John de Andrea
Existen tres posibles formas de comprender el hiperrealismo. La primera se relaciona con una manifestación de virtuosismo técnico por parte del autor. Los pintores, escultores y animaciones hiperrealistas, a través de sus impresionantes obras, no buscarían sino demostrar las cualidades de su arte, los alcances de sus facultades estéticas.

Richard Estes
La segunda manera de entender el hiperrealismo se centra más en el medio utilizado para expresarse. Las creaciones hiperrealistas, desde esta perspectiva, buscarían explorar las posibilidades comunicantes que tienen, ya sea el lienzo, el material escultórico o los medios digitales. Quizás tomando como modelo a la fotografía, el hiperrealismo iría, desde esta óptica, encaminado a equiparar los medios tradicionales (o incluso alternativos) de creación artística con la perfección representativa- tecnológica de la fotografía.

Ron Mueck
Finalmente, el hiperrealismo en el arte- y en especial en el arte contemporáneo- tal vez se comprenda mejor por su aproximación a los objetos. Quizás en un afán por exhibir la artificialidad, la contingencia de la realidad física y cotidiana- la experiencia que nos ofrece el sentido común-, ciertos artistas han intentado crear representaciones de espacios u objetos “más reales” que la realidad.

Richard Estes

De esta manera, gracias a sus obras, se hace patente que:

1) Nada se da a la experiencia de los sentidos, de manera forzosa, y las cosas pueden ser de múltiples maneras, de acuerdo a como se las perciba y comprenda.

2) Existe un valor estético particular asociado a la contemplación del sujeto cognitivo que se hace patente al colaborar, de acuerdo a su sensibilidad y riqueza interior, en la construcción de formas de realidad perfectas y bellas, cual si se tratara de evocaciones de las ideas platónicas.

En última instancia, nada es lo que parece y el hiperrealismo parece compartir esta popular consideración a través de un despliegue de ironía, ludicidad y hondura perceptiva.



Richard Estes

John de Andrea