miércoles, 3 de octubre de 2012

Aristóteles y su perspectiva de la belleza

La belleza, de acuerdo a Aristóteles, implica orden, simetría y grandeza. Tal y como sucede con la mayoría de los filósofos griegos, Aristóteles se ocupa de la belleza en general, y no se limita a reflexionar acerca de la belleza estética. 


Al Estagirita se le reconoce como el descubridor del carácter análogo de la belleza. Tal hallazgo es uno de los aspectos más significativos de la estética antigua. Desde Aristóteles, lo bello se puede dar de muchas y variadas formas. En contraste, el hallazgo de lo trascendental en la belleza ha de adjudicársele a Platón, aunque también se presenta en todos los platónicos. Para ellos, la belleza es extensiva a todo, en tanto en que es ser. Sin embargo, esta consideración no se hace explícita en Aristóteles. Posteriormente quien desarrolló la síntesis entre lo trascendental y lo análogo en la belleza, fue el escolástico Tomás de Aquino.

Tres puntos

Aristóteles realiza un recuerdo de las propiedades inherentes a la belleza. Tal enumeración servirá de modelo para las enumeraciones tripartitas de los pensadores que le siguieron. Aristóteles menciona- con sutiles variaciones- tres propiedades principales: orden, simetría y grandeza. Por ejemplo, en un pasaje de la Poética, Aristóteles cuenta “La hermosura consiste en proporción y grandeza”, y en la cierta arte de la Metafísica escribe: “¿No son las más excelentes formas de lo bello; el orden, la simetría y la limitación”.

Coordinación admirable

La simetría según Aristóteles puede comprenderse del modo siguiente: Ésta, como cualquier propiedad de la belleza, se expone de una manera análoga. De acuerdo a ello, es pertinente definir la simetría como: el orden de coordinación entre los diferentes partes de un ser, o bien, entre un ser y los demás. Baste pensar en que la belleza corporal se deriva de la simetría de los miembros, o respecto a los hábitos extremos. En última instancia, simetría quiere decir, para los griegos, coordinación.

Orden y equilibrio

Por lo que se refiere al orden, este se debe comprender, desde la perspectiva aristotélica, como una justa relación subordinada de unos seres a otros. Esta definición implica en cierto modo las nociones de anterioridad y posterioridad. El Estagirita pondera principalmente una clase de orden: la adaptabilidad que exhibe cada ser a su fin particular; es decir, a su perfecta condición. Cualquier ser que muestre una forma y una dinámica adaptabilidad a su finalidad, es bello. En cierto tratado acerca de la fauna, Aristóteles comenta que, hasta en los animales más feos, si en ellos existe orden, también hay belleza.

Finalmente, en lo tocante a la grandeza, esta última debe entenderse en variados sentidos. En general, puede ser comprendida como “más ser” o abundancia de ser “perfección”. Una de las particularidades de la grandeza es que, al tratarse de una noción empírica, no precisa definición alguna.