martes, 2 de octubre de 2012

La trascendencia de las redes sociales

El valor de las redes sociales consiste en que dinamizan información en el sistema con una libertad que solo pueden tener elementos marginales. Su masiva convocatoria ha motivado que varias instancias oficiales demanden regular el flujo de información que en las redes sociales se desenvuelve. Posiblemente, a la larga presenciemos como las autoridades, incapaces de coartar la libertad de comunicación de Internet  intenten asimilar las estructuras de las redes sociales, con el objetivo sofocar la autonomía de un fenómeno que ha llegado a ser una clave de comprensión de nuestro tiempo. Reflexionemos a continuación acerca de la trascendencia de las redes sociales más importantes.



Twitter, el gran coloquio global

La clave del éxito de Twitter posiblemente se relaciona con la manera en que fomenta la capacidad humana para valorar lo esencial y compartirlo abiertamente. Generalmente las sociedades tienden a fomentar un individualismo feroz y las instituciones que la fundamentan se instauran precisamente en la posesión de bienes como piedra de toque para su sostenimiento. Twitter es una vía para compartir referencias, enfoques y perspectivas, de manera eficiente y libre. Es una herramienta de autonomía comunicacional que abre perspectivas de socialización ajenas a las promovidas-controladas por el sistema.

Facebook, las afinidades intelectivas

Lo más significativo de Facebook probablemente sea la oportunidad que nos da para asumir roles distintos a los que la cotidianidad nos obliga. Las circunstancias de vida que lleva una persona la orillan a relacionarse con un cierto número de amistades y conocidos, que pueden ser pocas o muchas, pero no siempre resultan las que más afinidad exhiben con la forma personal de experimentar la vida que uno tiene. Facebook nos ofrece un espacio en donde hallar a esos cómplices intelectivos es posible y las consecuencias de poder compartir así vivencias y proyectos es muy estimulante. Muchas veces se ha dicho que la vida no tiene sentido, pues bien, Facebook, con sus facilidades para compartir elementos multimedia y comunicaciones en tiempo real, se torna en una fuente de sentidos variados que justifica los acontecimientos de la vida rutinaria, enriqueciéndolos  dotándolos con valores que individualmente nunca se hubieran podido concebir.

Las redes sociales, cuando se las utiliza con sensatez y sentimiento, logran liberar a las personas de la sujección del yo/funcional, dispersando su vivencia en una vastedad de perspectivas/ creativas en la web. Posiblemente sea la oportunidad de autonomía social más relevante que exista en los tiempos actuales: un umbral hacia la infinitud expresiva gestadora de lo humano.