lunes, 1 de octubre de 2012

Arcesilao de Pitana: la duda razonable

Arcesilao de Pitana, filósofo de la Academia platónica media, rechazaba que se pudiera acceder a la verdad absoluta por medio de los sentidos.


Arcesilao ocupó el lugar de Crates en la dirección de la Academia platónica, tras la muerte de este último, en el año 268 a. de C. Justo entonces, cinco eran las escuelas filosóficas dominantes en el mundo antiguo: la Academia (fundada por Platón), el Liceo (fundado por Aristóteles), el escepticismo, el estoicismo y el epicureísmo. En este sentido, Arcesilao era muy cercano al aristotélico Teofrasto, el megárico Diodoro, y principalmente, a Pirrón de Elis, el más importante de los filósofos escépticos. Por este último detalle, muchos estudiosos consideran que no existen importantes diferencias entre el pensamiento de Pirrón y el de la Academia media, de Arcesilao. Pero pronto se verá que, si bien la influencia escéptica y la megárica son importantes para Arcesilao, en ello no se agota su propuesta filosófica particular.

Contra los estoicos

Arcesilao nació en el año 315 en la ciudad de Pitana, en Eólida. Desde muy joven estudió matemáticas y cuando llegó a Atenas se hizo seguidor de Teofrasto y posteriormente, de Crantor. De acuerdo a Diógenes Laercio, Arcesilao era un hombre acaudalado y de vida licenciosa, sin embargo, otros testimonios lo evocan como alguien generoso y de grandes facultades para la oratoria, lo cual le ayudó en sus críticas a la filosofía de los estoicos en sus aspectos más dogmáticos.

Razón agonística

Arcesilao no escribió libro alguno. En cambio, privilegió la dialéctica como método para combatir el dogmatismo platónico y el estoico y se concentró en la discusión acerca de la imposibilidad de alcanzar la verdad absoluta acerca de las cosas. La discusión que emprendió Arcesilao en contra de Zenón acerca de tal tópico, se considera célebre en la historia de la filosofía. Zenón manejaba como criterio de verdad una suerte de representación comprensiva, en donde se presentaba una adecuación armoniosa, entre lo que es representado y su representación. Esta representación comprensiva propicia un asentimiento del alma, del que brota el entendimiento.

Universo incierto

En contra de lo anterior, Arcesilao, de acuerdo a ciertos argumentos conservados por Cicerón y Sexto Empírico, intenta demostrar que es imposible distinguir entre las representaciones comprensivas y las no comprensivas. Por lo anterior, los sentidos son incapaces de ofrecernos una pauta para alcanzar la verdad. Y así, sin certezas absolutas, sin representaciones comprensivas, no puede haber ciencia alguna. Como los escépticos, Arcesilao parece decantarse hacia una suspensión del juicio, ante esta insuficiencia gnoseológica.

Razón y comprensión

Pero entonces, desde esta crítica perspectiva por parte de Arcesilao, surge la cuestión acerca del rol que deben asumir los sabios. ¿Cómo hacer que la suspensión del juicio no derive en una estéril toma de posición? Arcesilao reconocía que se precisaba de un cierto criterio de acción, mismo que él identificaba con lo razonable, es decir, acciones que concuerdan entre sí para estructurar un todo justificable y coherente. Por lo tanto, lo razonable es aquello a lo que se llega cuando se han evaluado las razones y contra-razones de una acción que se debe emprender y de la cual, en ultima instancia, podemos dar cuenta ante nosotros mismos y ante los demás. En la filosofía de Arcesilao, y su tendencia a fomentar la discusión en contra de cualquier dogmatismo, se percibe un eco de Sócrates y sus enseñanzas.