miércoles, 21 de mayo de 2014

El concepto de universo

El concepto de “universo” como tal, antes de que surgiera el método científico en cierto instante del siglo XVII, manifiesta una perspectiva teológica. Los dioses, que devendrían un dios único, organizan a los planetas y las estrellas y hacen surgir al ser humano, tras dotar a la Tierra de todo lo indispensable para que puedan subsistir. El siglo XX vio aparecer los medios tecnológicos para la comprobación científica e incluso experimental, de las principales teorías acerca del nacimiento y desarrollo del universo. De hecho, hoy más que nunca, los científicos tienen todo lo necesario para proponer, diferentes modelos del cosmos.


Hasta tiempos muy recientes, se manejaban al respecto cuatro teorías principales:

Universo en expansión

Este plausible universo nace luego de una gigantesca explosión hace unos16 mil millones de años, en un evento denominado a la postre como el Bing Bang. Tal expansión prosigue y se piensa como ilimitada.

Universo pulsante

Tal y como sucede con la hipótesis previa, el universo se mantiene en una expansión ininterrumpida, pero llegando a un punto de máxima expansión, algunos científicos consideran que ahora se contraerá, hasta volver a su espacio original y posteriormente explotar de nueva cuenta. A este modelo se le conoce como “pulsante” porque alterna una etapa de contracción y una de expansión. Si al evento explosivo del modelo previo se le conoce como Big Bang, a este último se le nombra Big Crunch.

Universo múltiple

De acuerdo a este modelo, no hay uno solo sino una infinitud de universos, cada uno de los cuales en una etapa de Bing Bang o bien, en una dinámica de expansión en distintas fases.

Universo estacionario

Abierto a múltiples y contingentes modificaciones, sería el universo que habitamos, definido por su infinitud y su eternidad.

Una de las teorías cosmológicas más significativas del siglo XX, fue la Teoría del universo estacionario, planteada sobre todo por Albert Einstein (1879-1955), y se mantuvo con plena vigencia hasta bien entrada la década de 1960. Sin embargo, en el presente, la mayoría de la comunidad científica se ha decantado por el modelo del Bing Bang.