miércoles, 21 de mayo de 2014

Dorothea Tanning: entreveramientos y metamorfosis

Dorothea Tanning (1910) estuvo casada con el famoso pintor Max Ernst. Debido a ello se aprecia, en cierta etapa de su obra, una notable influencia del grupo de creativos surrealistas al cual abanderaba el artista alemán. Una muestra patente de ello, la tenemos en la célebre pintura de Tanning “Eine kleine Nachtmusik”, inspirada en una pieza musical de Mozart. Sin embargo, a la postre su estilo se hizo más lírico y personal. Se ha descrito la pintura de Dorothea Tanning como una serie de visiones de espacios internos multidimensionales, sofisticadas composiciones plásticas enfocadas a los dilemas de la imaginación en una cultura post atómica.


“La palabra (el texto) es un cruce de palabras (de textos) en que se lee al menos otra palabra (texto).”

Julia Kisteva

Tanning, también escritora, grabadora y escultora, tiende a ser discutida en términos del surrealismo inicial de los años cuarentas del siglo XX, en lo que se refiere a los temas narrativos de sus obras. Pero en un desarrollo posterior, se ha identificado una tendencia hacia la abstracción y la fragmentación, principalmente en sus trabajos del periodo de los años cincuentas a los sesentas.


Estudios recientes acerca del arte de Dorothea Tanning, señalan que este desplazamiento pudo haberse debido a su acercamiento a Francia y su exploración minuciosa del Museo de Louvre, en donde seguramente estudio a Delacroix, por ejemplo, en la carnalidad de las figuras de sus obras.

Parecería que tal apertura a distintas formas culturales, ensanchó la capacidad creativa de esta pintora, superando su temprana formación, recibida a lo largo de los años treinta en su natal Illinois.


En las obras de su segunda etapa, Tanning, sin renunciar a su profunda imaginería y oscuros simbolismos, denota referencias al estilo Rococo y al Romántico en términos de intertextualidad visual. Desde la óptica del estudio de la intertextualidad, por ejemplo en teorías como las de Julia Kristeva o Roland Barthes las creaciones de Dorothea Tanning resultan de gran interés, puesto que la ubicarían más allá de la convencional consideración de su cercanía con el surrealismo, por medio de una lectura de su obra desde un contexto post estructuralista.