jueves, 8 de mayo de 2014

¿Conocieron los mayas a los mastodontes?

En Honduras, América Central, se localiza la Estela B en la antigua ciudad maya de Copán. Se trata de una estela abierta a sorprendentes interpretaciones, una de las cuales, deseamos comentarles aquí. Algunas de las representaciones en la estela nos presentan a dos figuras muy similares a paquidermos, las cuales serían mastodontes domesticados, considerando la ausencia de elefantes en el territorio centroamericano. 



Y aunque se han dado explicaciones alternativas por parte de diversos científicos y arqueólogos, hay quien asegura que tales representaciones se refieren a mastodontes que lograron sobrevivir hasta poco antes de la llegada de los conquistadores españoles al territorio americano. 

Un explorador de apellido Spillman, en 1923, encontró el esqueleto fosilizado de un Haplomastodon waringi junto a vestigios de fuegos para preparar alimentos, y puntas de lanzas hechas de piedra, en la población ecuatoriana de Alangasi, en las proximidades de Quito. Lo más asombroso del asunto es que en las cercanías del lugar, también han sido halladas piezas cerámicas con algunas influencias mayas, las cuales datan de la época cristiana. Por otra parte, la presencia de cerámica revela a una cultura- si bien arcaica-, más bien avanzada. 


Debido a lo anterior- el posible conocimiento que tuvieron los mayas prehispánicos de mastodontes-, algunos estudiosos han planteado que la cultura maya es bastante más antigua de lo que se había pensado, remontándolos incluso a épocas increíbles. La enigmática presencia de los proboscídeos en Mesoamérica tal vez nunca sea aclarada del todo, pero es uno más de los misterios que nos plantea la cultura maya.