lunes, 1 de octubre de 2012

El diálogo platónico "Epínomis"

En este texto se aborda la sabiduría que necesitan poseer quienes formen parte de la élite gobernante del modelo de república planteado por Platón.


El diálogo platónico Epínomis está considerado por muchos especialistas en Filosofía Griega, como una continuación del diálogo las Leyes. En este caso, se piensa sería el decimotercer libro de las Leyes. En este texto se aborda la sabiduría que les es menester a quienes forman parte de la élite gobernante del modelo de república planteado por Platón.

Un don del cielo

La ciencia comentada en el diálogo Epínomis, es la más elevada de todas: verdaderamente, un don divino. Evocando a uno de los pensadores que mayor influencia ejerció sobre sus propias teorías, Pitágoras de Samos, Platón detalla en el Epínomis acerca de que, esta sabiduría, se fundamenta en el conocimiento del número, es decir, una ciencia que abarca todas las cosas buenas que existen.

Conocimiento y mundo

De acuerdo con Platón, cuando no es factible vincular en un solo saber la totalidad de nuestros conocimientos, lo que procede es hacer una enumeración de las ramas más relevantes de nuestra sabiduría. Es en este punto, cuando Platón nos expone una de sus habituales visiones del mundo: de acuerdo a ella, este último tiene cinco formas, la tierra, el agua, el aire, el fuego y el éter. A estas formas les corresponden cinco especies animales y los cinco sólidos regulares. Además, esta perspectiva pondera que los movimientos de los astros son mucho más equilibrados que los movimientos de los seres humanos. Y es que, los astros son, según Platón, masas animadas, orientadas por quienes se encuentran ligadas a ellos. Los astros, por lo tanto, son dioses o por lo menos proyecciones de los dioses.

La verdadera ciencia

Siguiendo con lo abordado en el diálogo Epínomis, Platón escribe que, conocer las dinámicas de los astros en el firmamento, es una vía segura para alcanzar la esencia de la ciencia verdadera. Por lo consiguiente, será necesario en este punto, ir más allá de la doctrina de los números enteros, la estereometría y la geometría. Los números irracionales nos hacen percibir aspectos ocultos de la naturaleza; posteriormente se descubre que la ciencia del Estado y la ciencia en términos generales, se encuentran ambas en las mismas personas.

El diálogo Epínomis, por su estilo y temáticas, siempre se ha incluido dentro del corpus de los diálogos platónicos. Sin embargo, muchos estudiosos tienen serias dudas acerca de la autoría de Platón con respecto a este trabajo, y es que, fuentes antiguas, mencionan que su autor, más bien, fue Filipo de Opus, un discípulo del propio Platón.