lunes, 1 de octubre de 2012

Los dioses de los aztecas

Más que una simple acumulación de ritos y creencias, la religión es un conglomerado sistemático de pensamientos. Un tesoro de ideas y aspiraciones a la trascendencia. Símbolos, sentimientos y conocimientos se conjugan en el pensamiento religioso de los pueblos del mundo. Este es un breve atisbo a los antiguos dioses de los aztecas, presencias fundamentadoras del México Antiguo.


Los seres humanos, en su sentir religioso, construyen un sistema defiguras simbólicas generalmente complejo. A través de estas figuras se lleva a cabo una especial vinculación social a través del intercambio de pensamientos en torno a estas entidades. Por ejemplo, en elpanteón azteca se manifiesta un elaborado sistema de símbolos. Estos se hacen patentes en los atavíos y atributos de las diferentes deidades. Tales detalles permitían a los devotos no únicamente identificar a cada dios, sino además, comprender sus particulares funciones.

El panteón de los mesoamericanos no apareció subitamente. La riqueza que expone es obra de siglos enteros de tradiciones acumuladas. Como quiera que sea, la mayoría de las figuras religiosas que mencionaremos, son habituales en todo el territorio mesoamericano y su antigüedad es considerable. Este es el caso de deidades comoQuetzalcóatl, Tláloc, Xipe-Totec, las divinidades del fuego y los númenes de la muerte.



Coatlicue

Su nombre quiere decir “La de la falda de serpientes”. Se trata de una de las diosas madre del panteón mexica (azteca). A Coatlicue quiso eliminarla su propia hija, la diosa lunar Coyolxauhqui. Coatlicue fue defendida por otro de sus vástagos: el dios Huitzilopochtli, quien dio cuenta de Coyolxauhqui y los cuatrocientos surianos (las estrellas), justo al nacer. Huitzilopochtli derrota a Coyolxauhqui y la lanza desde lo alto del cerro sagrado Coatépetl.




Huitzilopochtli

“El Colibrí Zurdo”. Era el dios de la guerra de los mexicas, su patrono, la inspiración principal de los aztecas en cada una de sus hazañas bélicas. A Huitzilopochtli se le dedicaban rituales prácticamente todos los días. En muchos de los mitos más importantes del México Antiguo, el dios colibrí aparece como una de las deidades creadoras de la humanidad. Además, sobresale el papel de Huitzilopochtli como guía en la peregrinación que llevaron a cabo los aztecas desde la mítica Aztlán hasta la gloriosa ciudad de Tenochtitlan. A este dios se le representaba con un yelmo en forma de colibrí, ave vinculada simbólicamente con el Sol.



Tláloc

Este importante dios era el responsable de la lluvia y el patrono de los campesinos. A Tláloc se le considera como una de las figuras religiosas más antiguas y relevantes de los pueblos mesoamericanos. Su apariencia era inconfundible: se le representaba con una suerte de anteojos, formados por dos serpientes entreveradas, los colmillos de estos ofidios conformaban las fauces del dios. La cara de Tláloc estaba pintada de negro, azul y amarillo. La ropa de este dios, se adornaba con manchas de gotas del hule, las cuales aludían a la lluvia al caer. Se realizaban, eventualmente, diversos sacrificios en honor a Tláloc.



Coyolxauhqui

Su nombre es una palabra nahuatl que quiere decir “La del afeite facial de cascabeles”. Coyolxauhqui era la diosa de la luna. La muerte de esta deidad y la derrota de sus hermanos, los Cuatrocientos surianos, es decir, el firmamento estrellado, a manos del dios Huitzilopochtli, tuvo una gran importancia para los aztecas. Tal mito exhibe una perspectiva del fenómeno astronómico de la llegada de la salida del Sol, y el ocultamiento cotidiano de la luna. Existe una escultura monumental de Coyolxauhqui, derrotada, tras haber sido lanzada desde lo alto del cerro Coatépetl, en el Museo del Templo Mayor de la Ciudad de México.



Tezcatlipoca

Su nombre significa “espejo humeante”. Otra importante deidad que se encargaba de dar y quitar la fortuna. Era el dios protector de los esclavos. Tezcatlipoca tenía un gran poder para determinar el destino de las personas. Además, de acuerdo a cierto mito, alguna vez se transfiguró con los atributos del dios Quetzalcóatl para obligar a un reacio Sol a proseguir su cotidiano recorrido.