lunes, 1 de octubre de 2012

Cuadros de estambre de los huicholes: cosmovisión y arte

En las últimas cinco décadas, en México, los indígenas huicholes- o "wixaritari" como ellos se denominan- han creado novedosas maneras de expresión cultural. El resultado de estas tentativas ha sido asombroso. En lo que sigue, les presentaremos algunos ejemplos de tablas ornamentadas con estambre, es decir, nierikate, en idioma huichol. Tales composiciones exponen profundos temas mitológicos de esta etnia mesoamericana. Se trata de umbrales para vislumbrar el hermético universo de las deidades del México profundo, de acuerdo a la perspectiva de los indígenas huicholes.


El cuadro anterior se titula "La matriz de la tierra" de José Benítez Sánchez. En el se nos presenta el inframundo huichol en una era previa a la creación de las zonas superiores del mundo. La diosa madreYurianaka (la Tierra) es el centro de la representación y se encuentra rodeada por los cuatro puntos cardinales. También aparecen Tatewuariel dios del fuego y Tamatsi Parietsika, el dios del amanecer, entre otros.


En esta obra el dios venado, Kauyumari, aparece sentado, frente a cuatro serpientes que simbolizan ríos subterráneos, es decir, las corrientes de vida de la Tierra. Estas serpientes señalan la ruta haciaWirikuta, el país del peyote. Este último es un hongo alucinógeno que consumen los indígenas huicholes para comunicarse con sus espacios sagrados. Cuatro peregrinos rumbo a Wirikuta se han transformado en las serpientes divinas pero con el corazón de colibríes.


En esta composición de estambre se puede apreciar a los hewixi, gigantes caníbales que habitaban la costa del estado mexicano de Nayarit, de acuerdo a la mitología de los indígenas huicholes. Los hewixi cuelgan sus corazones en un árbol, instruidos por la astuta diosaTakutsi ( "Nuestra Abuela") Ella intenta escapar transformada en elNawake, un monstruo alado. Sin embargo, Takutsi es abatida por las flechas de los primeros seres humanos: Xurawe Temai ( "El joven lucero del alba") y Tumurawi ("el primer cultivador").


En "El nacimiento del sol" se expone la leyenda del surgimiento del astro rey, cuando un niño ciego, cojo y lleno de impurezas en la piel se arrojó a una hoguera para que el Sol surgiera de allí. En esta obra se representa el alba primera, desde la perspectiva del cerro Reu`unari (El Quemado). Cuando este sol naciente había recorrido las cinco primeras etapas de su camino al cielo, se detuvo. Tal acontecimiento derivó en sarampión y viruela, según la mitología de los huicholes. Entonces los animales sagrados: la rata, el tecolote, el colibrí y la hormiga tratan de adivinar el nombre secreto del astro recién surgido. Al final es el guajolote (pavo) quien grita "Tau, Tau, Tau" y de esta manera bautiza al Sol, quien llega por fín hasta la cima del cielo. Muchos de los antepasados de los huicholes, de acuerdo a este mito, se transformaron, los hombres en rocas y peñascos y las mujeres en ojos de agua.