lunes, 18 de marzo de 2013

La naturaleza para el pensamiento griego

En una perspectiva general, la noción de naturaleza o physis tiene para los griegos antiguos, tal y como sucede en nuestra actualidad, dos enfoques principales. Por lo habitual se menciona a la naturaleza como el conjunto de seres que habitan el cosmos, sin considerar en este mismo conjunto los objetos derivados de la acción humana: por ello, por ejemplo, se menciona que se tomarán medidas para la preservación de la naturaleza, como si nuestras acciones estuvieran fuera de ella, en su particular dinámica. Desde esta visión, la naturaleza se refiere a la totalidad de lo que existe.



Pero además, la noción de naturaleza exhibe un significado adicional, cuando le utiliza para referirse a grupos o clases de cosas: por ejemplo, cuando uno se pregunta por la naturaleza de algo, o cuando se habla de la humana naturaleza. En esta perspectiva, naturaleza debe entenderse lo que las cosas son en última instancia, la esencia de cada una, su ser permanente y continuo.

La naturaleza para los filósofos griegos

Una vez que se ha expuesto la doble utilización del término de naturaleza- es decir, como cosmos en su totalidad y como ser inherente, perdurable de las cosas-, es tiempo de señalar las características más importantes de la naturaleza de acuerdo a los planteamientos de la filosofía griega.

Necesidad

Por principio de cuentas, la noción de naturaleza se observa especialmente vinculada a la idea de necesidad. Esto se hace patente en las dos lecturas del término “naturaleza” que mencionamos previamente. En lo que se refiere al universo como un todo, la necesidad se manifiesta en que aquel es un todo perfectamente ordenado y no caótico: es un cosmos, en el sentido griego de la palabra. Pero además, el universo no podría ser una totalidad ordenada, si los diferentes seres que incluye, como por ejemplo los cuerpos siderales, nuestro planeta, los elementos y los seres vivos, no se hallarán en su sitio y se desenvolvieran de acuerdo a como les corresponde. Es justamente la naturaleza de los diferentes seres (comprendida- como habíamos señalado-, como el ser que le es intrínseco y propio) lo que establece el lugar que debe tener en el cosmos y el comportamiento que le es menester.

Dinamismo

Otra de las facetas más significativas de la noción griega de naturaleza es que se encuentra vinculada a la noción de dinamismo, de movimiento y transformación. El universo visto como un todo, exhibe un ordenamiento dinámico, en el cual el movimiento de los cuerpos siderales, las estaciones del año, las generaciones de los seres vivos, etc; acontecen de manera ordenada. Y la esencia, la naturaleza como ser propio, es lo que designa el modo de ser y las características básicas de las diferentes sustancias.

Natural y artificial

Por lo tanto, la naturaleza para la filosofía griega se relaciona con el movimiento y el cambio, pero debe de ser un dinamismo y una transformación inherentes y particulares a la naturaleza de cada ser. Esta tercer y última característica es el que hace patente la radical distinción entre seres naturales y artificiales, esto es, las cosas derivadas de la acción humana. Piénsese en una silla. Es un objeto que no tiene otras propiedades físicas, más que las propias y naturales del material con el que ha sido creada.

Recordando a Aristóteles: si sembráramos sillas elaboradas con madera de pino, nada crecería claro está, pero si algo creciera, no serían sillas sino más bien pinos, puesto que tales árboles, poseen un modo de ser y desarrollarse que les es intrínseco y propio, algo de lo cual carece la silla, por ser un ente artificial.

Mundo y razón

Lo anterior nos lleva a comprender mejor algunas características definitorias del pensamiento griego antiguo. En primera instancia, por el hecho de que la noción de naturaleza se hallaba relacionada con la idea de necesidad, los griegos antiguos pudieron manejar una visión racional de la naturaleza- el famoso logos- en contra de las explicaciones míticas de la misma.

A continuación, y ya que, en donde se hace patente la naturaleza hay transformación y dinamismo, la noción de naturaleza define un campo de realidad, el ámbito de los seres caracterizados por el movimiento. Varios pensadores griegos, desde los propios presocráticos, enunciaron que no existe nada allende la naturaleza.

No obstante, otros filósofos- partiendo desde Parménides- plantearon la existencia de realidades inmóviles, y que, debido a esta cualidad, no forman parte del ámbito natural: basta pensar en las ideas de Platón, o bien, en la sustancia o entidad primera que comenta en sus escritos Aristóteles.

Finalmente, ya que la naturaleza puede ser pensada como principio inherente de dinamismo y transformación, la pregunta más importante acerca de ella, desde los tiempos de los presocráticos, es la que se refiere al origen mismo del universo.

En general, la filosofía griega manejó dos modelos principales para explicar la naturaleza: el modelo mecanicista, que tuvo como principal exponente a Demócrito, con su planteamiento atomista, y el modelo teleológico, explicado en sus comienzos por Anaxágoras y desarrollado, en modos diferentes, por Platón y luego por Aristóteles.