miércoles, 22 de junio de 2011

La noche y su verdad reveladora

La noche tiene un profundo simbolismo, ya que nos hace patentes aspectos que en la vida diurna se pasan por alto. Normalmente, las cosas en la luz, por los colores que se manifiestan en ellas, se nos ofrecen en su aspecto más pasajero y en cierta manera intrascendente. Por supuesto, existe un cierto júbilo en ello, pero no es más que un disfrute vano, meros instantes en donde los sentidos se colman y nada más. Sin embargo, es en la noche, en sus tinieblas graves, en donde los objetos y el ambiente en general nos revelan una dimensionalidad más profunda, trascendente y significativa. 


Y es que la realidad nocturna, liberada del oropel y del pragmatismo de la vida diurna, nos descubre aspectos desconocidos del ser y como todo conocimiento, la vivencia de la noche es una forma de crecimiento y desarrollo interior. Eso es lo que se hace patente en esta extraordinaria fotografía de un ambiente boscoso en la noche: belleza reflexiva y natural.