martes, 17 de diciembre de 2013

La sabiduría del regreso

Quien parte de un lugar nunca lo hace sólo en un sentido físico, sino también lo hace desde una perspectiva interior. Pero, la lejanía a la que lo conduce su partida, no está determinada más que por su retorno. Muchos pueden emprender un viaje en un sentido físico, pero pocos son los que retornan verdaderamente, en una vivencia integral, si no es a través de la sabiduría del regreso.

Sin embargo, ¿En que consiste tal conocimiento? Podemos decir que precisa de cierta habilidad, especialmente, para nunca irse del todo del lugar que le es más propio. Se debe dejar un sitio determinado y conocer cosas diferentes en otros lugares, pero en el interior surgirá un tercer espacio, que combinara aspectos de ambas instancias.
Quien posee la sabiduría del regreso no sólo vuelve a su punto de partida físico, sino que, además, retorna a cada instante a este ámbito interno que atesora lo que nos es esencial, lo que nos define, pero también lo que nos va enriqueciendo en cada etapa del camino.
De esta manera, los viajeros más valiosos no son aquellos que llegan más lejos, sino los que consiguen retornar trayendo en sí, como experiencias enriquecedoras, las lejanías- profundidades horizontales o verticales-, que han explorado.